El programa para el día de hoy, será el siguiente:
- 12:30 Visita guiada por el Centro Histórico de la Vila
- 14 h. Comida
- 16:30 Visita guiada al Castillo
- Vuelta a Barcelona
Después de un desayuno bufet bastante digno de un castillo, hicimos el registro de salida y dejamos en la recepción las maletas, ya que nuestra última visita del día sería allí mismo, en el castillo.
Bajamos andando hasta el pueblo y como era temprano ya que la visita guiada del Centro histórico era a las 12:30h., fuimos a la plaza de las Ferias, donde se encuentra el Ayuntamiento y hay un bello balcón mirador desde el que se divisa la Montaña de sal y el Castillo.
Luego nos dirigimos al Centro Cardona Medieval. Situado en la plaza de la Fira, bajo los soportales de Ayminas, justo delante del Ayuntamiento. Este centro facilita la interpretación de la villa y su casco antiguo y está declarado Bien de Interés Cultural.
Una exposición permanente, con un amplio repertorio gráfico y audiovisual, explica la génesis y la evolución de la villa hasta la construcción de su recinto amurallado, que la protegió durante más de quinientos años.
Allí nos atendió Àlex que sería nuestro guía por el recorrido del centro histórico. Lo primero de todo exaltar su gran trabajo. Didáctico, ameno, súper documentado. Hacía tiempo que no encontrábamos un guía igual.
Tal como dijimos en la entrada anterior, Cardona parece a simple vista un pueblo sin más, sin embargo gracias a Àlex descubrimos grandes cosas.
En el Centro Medieval, nos explicó la importancia de la Carta de Poblamiento del año 986, en la que se explica que con el fin de repoblar la ciudad, el conde Borrell II concede a todos los que se vayan a vivir a Cardona tierras en propiedad, sin tener que pagar impuestos y cada jueves podían coger de la montaña sal sin límite para su consumo propio. Esta Carta es la más antigua de toda Catalunya y de las más amplias y completas de Europa.
Nos explicó el por qué eran tan ricos los vizcondes de Cardona que luego llegaron a duques. Por la sal. Esta se consideraba el oro blanco de la época. De siempre la sal había sido sumamente importante. Ya en tiempo de los romanos se llegaba a pagar con sal a los soldados, de ahí lo de "salario".
Allí mismo antes de salir a la visita por las calles, nos regalaron una bolsita con un tarrito de sal de la Montaña de Cardona.
Lo primero que visitamos, fue la estatua del Conde Borrell II en la plaza de la Feria. Es una estatua polémica porque no es del agrado de la mayoría de cardonins que la ven aún hoy en día demasiado moderna. Es obra de Josep Maria Subirachs y fue inaugurada en el año 1986, precisamente en conmemoración de los 1000 años de la Carta de Poblamiento.
Luego llegó la explicación de la Plaza de la Fira, donde se encuentra esta estatua y el Ayuntamiento.
Es un área fuera de las murallas del núcleo primigenio, que acogía las ferias o encuentros comerciales con carácter anual que, dadas sus características, requería un espacio mayor del que ofrecía el Mercadal. La fisonomía, sin embargo, de este lugar se invirtió con el ensanchamiento urbanístico de la villa y la construcción del nuevo templo de San Miguel (1320). Entre 1350 y 1360, la Fira ya se había convertido en el punto de celebración de los Consejos Generales. Y en 1391, el Común ampliaba el Firal, que poco a poco tomaría la fisonomía de la plaza mayor de la villa, ya dentro de los nuevos conceptos del urbanismo bajo medieval, en especial en 1440, cuando la muralla fue objeto de reformas en este sector. En 1405, el rey Martín I ratificaba, a petición del conde Joan Ramon Folc I y los cónsules del Común, la celebración de la Feria de Cardona. Entonces ya se habrían construido la mayoría de las casas con soportales que rodean y delimitan el Firal. Su progresiva delimitación y urbanización como epicentro de la actividad pública de la villa tuvo su mejor exponente en la ubicación en este espacio de la casa donde el Consejo del Común celebraba sus sesiones. La fisonomía neorrenacentista del edificio actual responde a las reformas llevadas a cabo entre 1941 y 1944 según proyecto del arquitecto Adolf Florensa. Hoy en día igualmente, cada domingo se monta un mercado en esta zona.
Luego nos trasladamos a la antigua Plaza del Mercat o Plaça de Santa Eulàlia. Hoy en día se está en trámites de recuperar la antigua plaza tal como estaba en la época medieval. Ya la familia Arnau lo hizo en una parte al comprar la Antigua Carniceria del Castrón, sede del actual Museo de la Sal.
Volvimos a subir andando hasta el Parador a descansar un poco en sus cómodos sillones hasta las 16:30h que daría comienzo allí mismo la visita al Castillo de Cardona.
Castillo de Cardona:
La guía, Mónica es su nombre, fue tan excelente como Àlex por la mañana. Amable, simpática y divertida, con muchísimos conocimientos y sobre todo muy didáctica a la hora de explicar. Se nos pasaron las dos horas de la visita en un suspiro.
Este castillo es probablemente la fortaleza medieval más importante de Cataluña. Está situado sobre una colina que domina el valle salino y el valle del Cardener.
Fue construido en el año 886 por Wifredo el Velloso. De estilo románico y gótico, incluye la denominada Sala Dorada y la Sala dels Entresols. Durante el siglo XV, los duques de Cardona fueron la familia más importante de la Corona de Aragón, sólo por detrás de la Casa Real. Por eso se les denominaba reyes sin corona, pues disponían de extensos dominios territoriales en Cataluña, Aragón y Valencia, y vínculos dinásticos con las casas reales de Castilla, Portugal, Sicilia y Nápoles. En 1714, después de un asedio que destruyó en buena parte las murallas del castillo, fue uno de los últimos reductos en entregarse a las tropas borbónicas de Felipe V durante la Guerra de Sucesión Española. Su joya es la torre de la minyona (del siglo XI), de 15 metros de alto y más de 10 metros de diámetro y la iglesia románica de San Vicente de Cardona.
Actualmente el castillo alberga el Parador Nacional de Turismo "Duques de Cardona", y ha sido incluido entre los diez mejores castillos de Europa en los que hospedarse por los usuarios de TripAdvisor, la mayor comunidad de viajeros en Internet.
Bajamos andando hasta el pueblo y como era temprano ya que la visita guiada del Centro histórico era a las 12:30h., fuimos a la plaza de las Ferias, donde se encuentra el Ayuntamiento y hay un bello balcón mirador desde el que se divisa la Montaña de sal y el Castillo.
Una exposición permanente, con un amplio repertorio gráfico y audiovisual, explica la génesis y la evolución de la villa hasta la construcción de su recinto amurallado, que la protegió durante más de quinientos años.
Allí nos atendió Àlex que sería nuestro guía por el recorrido del centro histórico. Lo primero de todo exaltar su gran trabajo. Didáctico, ameno, súper documentado. Hacía tiempo que no encontrábamos un guía igual.
Tal como dijimos en la entrada anterior, Cardona parece a simple vista un pueblo sin más, sin embargo gracias a Àlex descubrimos grandes cosas.
En el Centro Medieval, nos explicó la importancia de la Carta de Poblamiento del año 986, en la que se explica que con el fin de repoblar la ciudad, el conde Borrell II concede a todos los que se vayan a vivir a Cardona tierras en propiedad, sin tener que pagar impuestos y cada jueves podían coger de la montaña sal sin límite para su consumo propio. Esta Carta es la más antigua de toda Catalunya y de las más amplias y completas de Europa.
Nos explicó el por qué eran tan ricos los vizcondes de Cardona que luego llegaron a duques. Por la sal. Esta se consideraba el oro blanco de la época. De siempre la sal había sido sumamente importante. Ya en tiempo de los romanos se llegaba a pagar con sal a los soldados, de ahí lo de "salario".
Allí mismo antes de salir a la visita por las calles, nos regalaron una bolsita con un tarrito de sal de la Montaña de Cardona.
Lo primero que visitamos, fue la estatua del Conde Borrell II en la plaza de la Feria. Es una estatua polémica porque no es del agrado de la mayoría de cardonins que la ven aún hoy en día demasiado moderna. Es obra de Josep Maria Subirachs y fue inaugurada en el año 1986, precisamente en conmemoración de los 1000 años de la Carta de Poblamiento.
Luego llegó la explicación de la Plaza de la Fira, donde se encuentra esta estatua y el Ayuntamiento.
Es un área fuera de las murallas del núcleo primigenio, que acogía las ferias o encuentros comerciales con carácter anual que, dadas sus características, requería un espacio mayor del que ofrecía el Mercadal. La fisonomía, sin embargo, de este lugar se invirtió con el ensanchamiento urbanístico de la villa y la construcción del nuevo templo de San Miguel (1320). Entre 1350 y 1360, la Fira ya se había convertido en el punto de celebración de los Consejos Generales. Y en 1391, el Común ampliaba el Firal, que poco a poco tomaría la fisonomía de la plaza mayor de la villa, ya dentro de los nuevos conceptos del urbanismo bajo medieval, en especial en 1440, cuando la muralla fue objeto de reformas en este sector. En 1405, el rey Martín I ratificaba, a petición del conde Joan Ramon Folc I y los cónsules del Común, la celebración de la Feria de Cardona. Entonces ya se habrían construido la mayoría de las casas con soportales que rodean y delimitan el Firal. Su progresiva delimitación y urbanización como epicentro de la actividad pública de la villa tuvo su mejor exponente en la ubicación en este espacio de la casa donde el Consejo del Común celebraba sus sesiones. La fisonomía neorrenacentista del edificio actual responde a las reformas llevadas a cabo entre 1941 y 1944 según proyecto del arquitecto Adolf Florensa. Hoy en día igualmente, cada domingo se monta un mercado en esta zona.
Luego nos trasladamos a la antigua Plaza del Mercat o Plaça de Santa Eulàlia. Hoy en día se está en trámites de recuperar la antigua plaza tal como estaba en la época medieval. Ya la familia Arnau lo hizo en una parte al comprar la Antigua Carniceria del Castrón, sede del actual Museo de la Sal.
Allí mismo estaba el antiguo hospital de Cardona documentado ya en el s. XI y estaba situado al principio de la calle del Mercado, cerca de la actual capilla gótica de Santa Eulalia .
Beneficiado por el vizconde Ramon Folc I (s.XI) y por sus sucesores, fue conocido como un hospital de Peregrinos. Durante los s. XIII - XIV dependía del monasterio de San Vicente del Castillo y pronto quedó demasiado pequeño, sobre todo a raíz de las pestes del siglo XIV; se amplió y perduró como hospital hasta finales del s. XVI.
Su capilla, Santa Eulalia, conservó el culto hasta finales del siglo XIX, a pesar de que un nuevo hospital fue construido en un lugar más adecuado.
Beneficiado por el vizconde Ramon Folc I (s.XI) y por sus sucesores, fue conocido como un hospital de Peregrinos. Durante los s. XIII - XIV dependía del monasterio de San Vicente del Castillo y pronto quedó demasiado pequeño, sobre todo a raíz de las pestes del siglo XIV; se amplió y perduró como hospital hasta finales del s. XVI.
Su capilla, Santa Eulalia, conservó el culto hasta finales del siglo XIX, a pesar de que un nuevo hospital fue construido en un lugar más adecuado.
Actualmente se ve que una pareja de jóvenes cardonins la han comprado para hacerse su domicilio particular y lo están reformando todo, bajo el compromiso de dejar actuar a los historiadores y arqueólogos para tratar de recuperar al máximo los restos del antiguo hospital.
Dentro de la capilla Àlex nos explicó delante del escudo de Cardona y de varios cuadros, que la actual duquesa de Cardona, se llama Casilda-Ghisla Guerrero-Burgos y Fernández de Córdoba, de 36 años, que vive entre Madrid, New York y Córdoba, su ciudad natal. Que pertenece también a la casa de Medinaceli y que conoció y vino a Cardona por primera y única vez el año 2001. Aquí está el artículo que lo explica.
Dentro de la capilla Àlex nos explicó delante del escudo de Cardona y de varios cuadros, que la actual duquesa de Cardona, se llama Casilda-Ghisla Guerrero-Burgos y Fernández de Córdoba, de 36 años, que vive entre Madrid, New York y Córdoba, su ciudad natal. Que pertenece también a la casa de Medinaceli y que conoció y vino a Cardona por primera y única vez el año 2001. Aquí está el artículo que lo explica.
| Exterior de la capilla en restauración |
Volvimos a subir andando hasta el Parador a descansar un poco en sus cómodos sillones hasta las 16:30h que daría comienzo allí mismo la visita al Castillo de Cardona.
Castillo de Cardona:
La guía, Mónica es su nombre, fue tan excelente como Àlex por la mañana. Amable, simpática y divertida, con muchísimos conocimientos y sobre todo muy didáctica a la hora de explicar. Se nos pasaron las dos horas de la visita en un suspiro.
Este castillo es probablemente la fortaleza medieval más importante de Cataluña. Está situado sobre una colina que domina el valle salino y el valle del Cardener.
Fue construido en el año 886 por Wifredo el Velloso. De estilo románico y gótico, incluye la denominada Sala Dorada y la Sala dels Entresols. Durante el siglo XV, los duques de Cardona fueron la familia más importante de la Corona de Aragón, sólo por detrás de la Casa Real. Por eso se les denominaba reyes sin corona, pues disponían de extensos dominios territoriales en Cataluña, Aragón y Valencia, y vínculos dinásticos con las casas reales de Castilla, Portugal, Sicilia y Nápoles. En 1714, después de un asedio que destruyó en buena parte las murallas del castillo, fue uno de los últimos reductos en entregarse a las tropas borbónicas de Felipe V durante la Guerra de Sucesión Española. Su joya es la torre de la minyona (del siglo XI), de 15 metros de alto y más de 10 metros de diámetro y la iglesia románica de San Vicente de Cardona.
Actualmente el castillo alberga el Parador Nacional de Turismo "Duques de Cardona", y ha sido incluido entre los diez mejores castillos de Europa en los que hospedarse por los usuarios de TripAdvisor, la mayor comunidad de viajeros en Internet.
En realidad lo que más nos sorprendió es la importancia a nivel internacional que tiene este Castillo de este pequeño pueblo ya que la Guerra de Sucesión de España se puede considerar casi como una primera Guerra Mundial. Llegaron a participar soldados de hasta 10 nacionalidades distintas. Cardona aparece hasta en los periódicos de Londres de 1714. Es además un Castillo que nunca jamás ha sido vencido por las armas.
Empezamos por el Patio de Armas, con el pozo. Mezcla de estilos románico y gótico.
Luego pasamos al claustro y a la Colegiata de San Vicente con su cripta dedicada a San Jaime.
Es una obra unitaria del siglo XI, consagrada entre los años 1029 y 1040. Es un magnífico ejemplar románico que presenta una planta basilical de tres naves rematadas por un transepto, donde se adosan tres ábsides semicirculares. La nave central está presidida por un amplio presbiterio; la misma nave está cubierta con una bóveda de cañón de medio punto. Debajo del presbiterio hay una cripta que ocupa todo el espacio presbiteral y el ábside central. También destacan varias tumbas y panteones, como la del duque Fernando I y el conde Joan Ramon Folc I.
Por cierto, allí Mónica nos explicó que se rodó la película "Campanadas de media noche" de Orson Wells.
En este artículo se ven reflejadas algunas anécdotas del paso de Welles por Cardona.
Se sabe que estaba totalmente pintada, pero tan solo se conservan unas copias del patio exterior. Las pinturas originales se encuentran en el MNAC de Barcelona.
Luego fuimos a la Torre Minyona. En realidad ésta fue el origen del Castillo. Es decir la parte más antigua (siglo XI). Actualmente se encuentra a la mitad de su altura original: la torre tiene 13 metros de altura y una base de más de 10 metros de diámetro. En su origen, tenía casi veinte metros, que junto al lugar donde se encuentra, le daban un gran valor como lugar de vigilancia. Además su solidez y su relativo aislamiento la hacían un excelente polvorín y un calabozo seguro. Calabozo que ocupó según la Leyenda, Adalès, la minyona (que significa doncella en catalán o hija pequeña), del Sr. Duque por haberse enamorado de Abdalà, musulmán vecino de las tierras de al lado. El caso es que todo acabó en tragedia, como en casi todas las leyendas.
Puedes leer la leyenda completa en este enlace. Esta leyenda es tan popular en el pueblo que hasta le han hecho gigantes a los protagonistas.
En la foto inferior podemos ver aislada la Torre del botxí o verdugo en castellano. El verdugo era un funcionario bien pagado y muy cuidado por el duque, pero con un absoluto rechazo social. De ahí que tuviese casa gratis (una gran torre) pero absolutamente aislado de todo el mundo. Se comenta que varios de los carniceros del pueblo bien podrían tener ese doble oficio, el de carnicero y el de verdugo.
Acabamos la visita en la Casamata (búnquer) de 1714. Aquí se explica la historia del asedio y resistencia del castillo de Cardona en 1714, durante la guerra de Sucesión. Se celebra el 11 de septiembre como el final de esta guerra cuando en realidad no fue hasta el 18 de septiembre cuando tuvo lugar la claudicación, que no rendición, del castillo de Cardona. Impresionante esta sala y sobre todo la explicación que nos dio Mónica, para comprender la realidad de la crueldad y crudeza de esa guerra.
La sala tiene un interesante video con el documental que emitió TV3 en conmemoración de la Diada del 2016, que se llama "1711. El Setge de Cardona" en el que se explica el asedio de 1711, que en un principio pensaban los Borbones que duraría dos o tres días, pero no, cayeron en el error que ningún asedio, y más en zona montañosa, se puede realizar después del otoño. El frío y la nieve se les vino encima y los catalanes aguantaron 34 días, con lo que al final los seguidores de Felipe V tuvieron que batirse en retirada, retrasando esto la conquista de Barcelona. Hecho que no se produciría hasta 3 años más tarde. En este enlace puedes ver el documental.
Audiovisual en 3D que explica los 34 días de asedio que soportó el Castillo de Cardona en el otoño del 1711.
Cada año, el 18 de Setiembre se celebra EL APLEC de Cardona, fiesta en la que se rememoran los hechos anteriormente narrados de la Guerra de Sucesión. Participan con vestuarios de la época, cañones, fusiles y demás, todo muy real, con vecinos del pueblo y componentes de los Miquelets. Estos últimos, Miquelets de Cataluña es una asociación cultural Fundada en diciembre de 2005, que tiene por objetivo hacer revivir y honrar mediante grupos de recreación histórica, los soldados, milicianos y civiles que desde 1704 hasta el dieciocho de septiembre de 1714 (algunos incluso más allá) defendieron las Constituciones, Derechos, Libertades y las Instituciones de los catalanes.
En su página web encontrareis mas información.
En este enlace podréis ver L'Aplec de Cardona del 2016.
Por último esta página en catalán es muy interesante, sobre todo con anécdotas muchas de las cuales nos contó también Mónica, nuestra gran guía.
En esta otra página del año 2014, podéis ver como Cardona mostró al mundo los actos conmemorativos del 300 aniversario de al Fin de la Guerra de Sucesión
Y acabada la visita del castillo, cogimos las maletas del Parador y de vuelta a Barcelona, después de dos maravillosos días por estas tierras del Bages.
En la foto inferior podemos ver aislada la Torre del botxí o verdugo en castellano. El verdugo era un funcionario bien pagado y muy cuidado por el duque, pero con un absoluto rechazo social. De ahí que tuviese casa gratis (una gran torre) pero absolutamente aislado de todo el mundo. Se comenta que varios de los carniceros del pueblo bien podrían tener ese doble oficio, el de carnicero y el de verdugo.
| Torre del Botxí (verdugo) |
Acabamos la visita en la Casamata (búnquer) de 1714. Aquí se explica la historia del asedio y resistencia del castillo de Cardona en 1714, durante la guerra de Sucesión. Se celebra el 11 de septiembre como el final de esta guerra cuando en realidad no fue hasta el 18 de septiembre cuando tuvo lugar la claudicación, que no rendición, del castillo de Cardona. Impresionante esta sala y sobre todo la explicación que nos dio Mónica, para comprender la realidad de la crueldad y crudeza de esa guerra.
La sala tiene un interesante video con el documental que emitió TV3 en conmemoración de la Diada del 2016, que se llama "1711. El Setge de Cardona" en el que se explica el asedio de 1711, que en un principio pensaban los Borbones que duraría dos o tres días, pero no, cayeron en el error que ningún asedio, y más en zona montañosa, se puede realizar después del otoño. El frío y la nieve se les vino encima y los catalanes aguantaron 34 días, con lo que al final los seguidores de Felipe V tuvieron que batirse en retirada, retrasando esto la conquista de Barcelona. Hecho que no se produciría hasta 3 años más tarde. En este enlace puedes ver el documental.
Audiovisual en 3D que explica los 34 días de asedio que soportó el Castillo de Cardona en el otoño del 1711.
Cada año, el 18 de Setiembre se celebra EL APLEC de Cardona, fiesta en la que se rememoran los hechos anteriormente narrados de la Guerra de Sucesión. Participan con vestuarios de la época, cañones, fusiles y demás, todo muy real, con vecinos del pueblo y componentes de los Miquelets. Estos últimos, Miquelets de Cataluña es una asociación cultural Fundada en diciembre de 2005, que tiene por objetivo hacer revivir y honrar mediante grupos de recreación histórica, los soldados, milicianos y civiles que desde 1704 hasta el dieciocho de septiembre de 1714 (algunos incluso más allá) defendieron las Constituciones, Derechos, Libertades y las Instituciones de los catalanes.
En su página web encontrareis mas información.
En este enlace podréis ver L'Aplec de Cardona del 2016.
Por último esta página en catalán es muy interesante, sobre todo con anécdotas muchas de las cuales nos contó también Mónica, nuestra gran guía.
En esta otra página del año 2014, podéis ver como Cardona mostró al mundo los actos conmemorativos del 300 aniversario de al Fin de la Guerra de Sucesión
Y acabada la visita del castillo, cogimos las maletas del Parador y de vuelta a Barcelona, después de dos maravillosos días por estas tierras del Bages.




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